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Virgen María

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Virgen María

Acuérdate, ¡Oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorado tu asistencia y reclamado tu auxilio, haya sido abandonado por ti. Animado por esta confianza, a ti también acudo, ¡Oh Virgen, Madre de las Vírgenes! Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a presentarme ante tu presencia soberana; no desprecies, ¡Oh Madre de Dios!, mis súplicas, antes bien, escúchalas y concédeme, según tu voluntad, lo que te pido. Amén.

ELLA ES REINA, SEÑORA Y MADRE DEL REY Y DE LOS ÁNGELES (I)
Santa Brígida vio a la Madre de Dios, la Reina del cielo, con una corona en la cabeza. Sus cabellos, de una belleza incomparable, le caían sobre las espaldas. Tenía una túnica de oro resplandeciente y un manto azul como el cielo.

De pronto apareció San Juan Bautista que le dijo:
" Escucha con atención: voy a deciros lo que estas cosas significan. La corona significa que la Santa Virgen es Reina, Señora, Madre del Rey y de los ángeles. El cabello suelto significa que ella es virgen muy pura y perfecta. Su manto azul como el cielo significa que todas las cosas temporales para ella no tienen sentido. Su túnica de oro significa que su vida ardió en amor y caridad, tanto interior como exteriormente."

TÚ LE HAS DADO AL MUNDO LA VERDADERA LUZ
 
Santa María, Madre de Dios, Tú le has dado al mundo la verdadera luz, tu hijo Jesús - Hijo de Dios. Tú te abandonaste completamente al llamado de Dios y te convertiste así en la fuente de bondad que surge de Dios mismo. Preséntanos ante Jesús. Guíanos hacia El. Enséñanos a conocerlo y a amarlo, para que podamos ser capaces de un amor verdadero y ser fuente de agua viva en medio de un medio de un mundo sediento.

Lo Maravilloso crea maravillas

 Así como la planta hace plantas, el perro hace perros, el hombre hace hombres, lo Maravilloso hace Maravillas. Lo contrario sería inaudito.

Yo lo sé que lo maravilloso tiene sus excesos. Por creer en todo llega la noche de la desilusión en la que ya uno no cree en nada. Los incrédulos se reclutan entre los antiguos incrédulos, raramente entre los antiguos creyentes.

 Conozco también lo infinitud de Dios y te conozco Señor. Basta ver cómo has hecho la libélula de los estanques, el bosque de arces en otoño e incluso el resplandor de la luna de noviembre sobre el asfalto. Te aplicas, eres un perfeccionista, incansablemente retocas el universo. Tú que pusiste tanto de Ti para inventar una simple flor, cómo debiste investirte para crear a la Madre de Tu Hijo. Ella debe ser una maravilla.

Las lágrimas de María (I)

Las lágrimas de la Madre de los Dolores llenan las Escrituras y desbordan a través de los siglos. Todas las madres, todas las viudas, todas las vírgenes que lloran no agregan nada a esta efusión que bastaría para lavar los corazones de diez mil mundos desesperados.

Todos los heridos, los desnudos, los oprimidos, toda esta procesión dolorosa que llena de atrocidades los caminos de la vida, caben en los pliegos del manto azul de Nuestra Señora de los Siete Dolores.

Todas las veces que alguien estalla en llantos, en medio de la multitud o en la soledad, es ella misma que llora, porque todas las lágrimas le pertenecen en su condición de Emperatriz de la Beatitud del Amor.

Las lágrimas de María son la Sangre misma de Jesucristo, esparcidas de otra manera, como su compasión fue una suerte de crucifixión interior para la santa Humanidad de su Hijo.

27 de abril - España N. S. de Montserrat.- Lituania. N.S. de Vilnius

   La perla de Cataluña

 Hacia el año 800, los moros invaden España, los habitantes de la comarca donde era venerada una Virgen Negra la esconden en la montaña, para preservarla de una posible profanación.

 La ocupación árabe dura unos ocho siglos, durante ese tiempo la estatua sigue escondida sin que nadie se ocupe de ella. Cuando el Señor quiso develar el secreto, hizo llover estrellas en un punto de la montaña. El fenómeno se reprodujo varios días de seguido.

 Unos pastores, testigos del prodigio, advierten a las autoridades civiles y eclesiásticas de Manresa. La encontraron cuando hacían unas excavaciones y rodeada de muchos fieles llevaron la estatua en procesión a Manresa. Llegando al actual santuario de N.S. de Montserrat, la estatua se puso tan pesada que fuerza alguna no pudo moverla. Visiblemente, la Santa Virgen deseaba que su imagen fuese venerada en aquel lugar.

 Un monasterio fue erigido en guardián de "la perla de la Cataluña": « Rosa de abril, Virgen Negra de la Montaña, Estrella de Montserrat, derrama tu luz sobre la tierra catalana, muéstranos el camino del Cielo!»

Hermano Teodoro de Fonseranes

Recueil marial 1978 du Frère Albert Fleger, mariste

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amen.

Tómame a tu servicio!

Oh tierna Virgen y Madre del Salvador de todos los siglos, a partir de hoy y para siempre, tómame a tu servicio. De hoy en adelante, en todas las circunstancias, sé mi misericordiosa abogada, acudid sin cesar en mi ayuda. Después de Dios, yo no quiero preferir a nadie sino a Vos, con toda mi voluntad, por la eternidad, como vuestro propio siervo, me pongo a vuestro entero servicio.

Acuérdate, ¡Oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorado tu asistencia y reclamado tu auxilio, haya sido abandonado por ti. Animado por esta confianza, a ti también acudo, ¡Oh Virgen, Madre de las Vírgenes! Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a presentarme ante tu presencia soberana; no desprecies, ¡Oh Madre de Dios!, mis súplicas, antes bien, escúchalas y concédeme, según tu voluntad, lo que te pido. Amén.

ELLA ES REINA, SEÑORA Y MADRE DEL REY Y DE LOS ÁNGELES (I)

Santa Brígida vio a la Madre de Dios, la Reina del cielo, con una corona en la cabeza. Sus cabellos, de una belleza incomparable, le caían sobre las espaldas. Tenía una túnica de oro resplandeciente y un manto azul como el cielo.

De pronto apareció San Juan Bautista que le dijo:
" Escucha con atención : voy a deciros lo que estas cosas significan. La corona significa que la Santa Virgen es Reina, Señora, Madre del Rey y de los ángeles. El cabello suelto significa que ella es virgen muy pura y perfecta. Su manto azul como el cielo significa que todas las cosas temporales para ella no tienen sentido. Su túnica de oro significa que su vida ardió en amor y caridad, tanto interior como exteriormente."

TÚ LE HAS DADO AL MUNDO LA VERDADERA LUZ

Santa María, Madre de Dios, Tú le has dado al mundo la verdadera luz, tu hijo Jesús - Hijo de Dios. Tú te abandonaste completamente al llamado de Dios y te convertiste así en la fuente de bondad que surge de Dios mismo. Preséntanos ante Jesús. Guíanos hacia El. Enséñanos a conocerlo y a amarlo, para que podamos ser capaces de un amor verdadero y ser fuente de agua viva en medio de un medio de un mundo sediento.

Seuil 1984Didier Decoin - La Santa Virgen tiene los ojos azules

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amen.

28 de junio - San Ireneo de Lyon 

Tómame a tu servicio! 

Oh tierna Virgen y Madre del Salvador de todos los siglos, a partir de hoy y para siempre, tómame a tu servicio. De hoy en adelante, en todas las circunstancias, sé mi misericordiosa abogada, acudid sin cesar en mi ayuda. Después de Dios, yo no quiero preferir a nadie sino a Vos, con toda mi voluntad, por la eternidad, como vuestro propio siervo, me pongo a vuestro entero servicio.

  San Ireneo de Lyon (+ 202)

Obispo y mártir

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amen.

8 de julio - Rusia. N.S. de Kazan

   Lucha contra la muerte con el Ave María (III)

Éramos cuatro alrededor del niño moribundo. El médico contaba los latidos del pulso cada vez menos imperceptibles. De pronto, tuvimos la impresión de que una presencia vivificante, nada exterior, sino la certeza de una intervención sobrenatural que nos asistía.

 Yo llamé a mi marido, cuando ya todo parecía tocar fin. Si crees en algo reza un Ave María, le dije. Él juntó las manos sin decir nada. De pronto, la pequeña recuperó la conciencia, las extremidades rígidas se distendieron, abrió los ojos, ahora llenos de vida y el médico gritó “¡Es un milagro. Un milagro!”

 Apenas le comenzaron las convulsiones yo había ido a buscar donde la vecina una estatuilla de la Virgen milagrosa que le puse debajo del cuello a la pequeña. La crisis le pasaba. La niña arrancada a la muerte estaba en vías de curación y desde ese día una estatua de Nuestra Señora se encuentra en la sala de estar.

 Yo me retiré de la secta que frecuentaba y poco a poco encontré el camino de la Iglesia católica y de la fe verdadera en la cual eduqué a mis hijos y conocí los beneficios del rosario, sobre todo después de que comprendí sus misterios. Yo quisiera deciros a gritos el poder de la Madre de Dios y ante todo el Ave María para su Corazón maternal que ha conocido tanto dolor. Es lo más poderoso que hay para socorrer nuestras desgracias.  

La llamada del Corazón Doloroso e Inmaculado, n° 60

Citado en el Compendio Mariano N° 11, 1979  

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amen.

San Ireneo de Lyon (+ 202)

Obispo y mártir

 Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amen.